Te han despedido: los veinte días hábiles que lo deciden todo
El plazo para impugnar un despido caduca a los veinte días hábiles y no admite el día de gracia que sí existe en otros procedimientos. Cómo se cuenta, qué lo suspende y los tres errores que dejan a un trabajador sin acción.
María Doménech Aviñó · · 7 min de lectura